7.8.06

Cosas de nerds (parte 3 de 10)


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Seguramente recordarán haber jugado con muñecos o con muñecas cuando eran niños. Habrá algunos que jugaban con muñecos de sus superhéroes favoritos o de alguna película famosa y algunas que jugaban con muñecas Barbies o con muñequitas de trapo o de porcelana.

socialmente, éso está bien cuando eres niño. Está bien que uno juegue con muñecos cuando se es niño, de hecho, hay algunos estudios que aseguran que la creatividad de los niños es fomentada por las relaciones que establecen entre sus muñecos. Es decir, seguramente habrán escuchado a algún niño o incluso a ustedes mismos decir: "éste muñeco salvó al otro, porque aquél otro quería matarlo". Ésa es una relación.

Las estructuras que éstos niños crean son tan complejas e intrincadas como las sean las de su entorno. Muchas veces lo único que hacen los niños es repetir situaciones del mundo real dentro de su propio mundo imaginario.

Lamentablemente, muchas compañías fabricantes de juguetes se aprovechan de la "necesidad" de éstos niños por hacer cada vez más complejas las estructuras de éste mundo imaginario. Lo hacen sacando al mercado miles de personajes distintos o innumerables figuras de un mismo personaje, pero con distintos aditamentos (por ejemplo, el fenómeno Barbie). Sería una locura pensar en tener todos los muñecos de una serie de televisión (por ejemplo) con el afán de extender las aventuras que uno ve en la tele a un mundo imaginario personal.

Sin embargo, muchas personas se obsesionan con éstas "figuras de acción" y las coleccionan no para jugar con ellas, sino simplemente para poseerlas. Obviamente éstas personas ya no son niños. Muchos les llaman "inmaduros", pero la verdad es que estaría justificado llamarles así si de hecho utilizaran los juguetes, que tanto trabajo y dinero les cuesta conseguir, para jugar con ellos.

Es simple, a un niño no le importaría que una muñeca de The Bride (la pregunta aquí sería: ¿cómo sé que existen juguetes de la película Kill Bill?) costó $450 y tuvo que ser adquirida en un mercado especializado que existe en una de las calles del centro de la Ciudad de México que sólo se pone los sábados. A un niño sólo le importaría incluirla dentro de ése mundo imaginario que él ha creado. La imaginará teniendo un encuentro samurai a muerte con alguna muñeca Barbie o con Batman o con Darth Vader... en su mundo todo éso es posible.

Pero las comapañías no toman en cuenta a los niños para hacer dinero, sino a los adultos. Es mucho más seguro que un adulto compre toda una línea de figuras de acción o de muñecas (u otro tipo de juguete, en algunos casos) a que un niño sea lo suficientemente afortunado como para que sus papás se los compren.

Hay juguetes practicamente de cualquier cosa. Hay muñecos de películas, cómics, caricaturas, personajes de la vida real (entre los que se encuentran músicos, actores y actrices, personajes de la política, "celebridades" -es decir, gente que es famosa por no hacer absolutamente nada-, entre otras), etc. Las compañías que los fabrican van a la segura. Fabrican "ediciones limitadas sólo para coleccionistas", es decir, en otras palabras, muñecos que se venden en enormes cantidades de dinero.

Permítanme terminar con un dato personal. Éso, espero, les ayudará a entender un poco más lo que sucede en mi mente y, con un poco de suerte, identificar al nerd que existe en ustedes:

Mi familia siempre ha sido humilde. No somos pobres ni indigentes, pero no estamos podridos en dinero. Lo cierto es que no siempre era posible que mis papás me compraran los muñecos que me gustaban y trataba de arreglármelas con los que tenía para jugar.

Con el tiempo se me ocurrió la idea de dibujar a los personajes que necesitaba para jugar. En lugar de pedirle a mi mamá que me comprara un muñeco de Batman, yo mismo lo dibujaba en una hoja de papel y luego lo recortaba para jugar con él. No se rían de mí, es cierto. Yo pasé un tiempo de mi niñez jugando con pedazos de papel.

Luego se me ocurrió modelarlos en plastilina. No crean que era yo un gran artista, al contrario, los primeros que hice eran terriblemente básicos: un cuerpo malhecho simulando una silueta humana (torso, brazos y piernas) y una bola encima simulando una cabeza. Lo único que distinguía a uno de otro era el color con el que estaba hecho (éso me permitía distinquir entre el Capitán Frío y el Acertijo, pero no entre Batichica y Gatúbela).

Con el tiempo fuí perfeccionando la manera en la que modelaba mis juguetes. Algunos me dejaban impresionado cuando los terminaba... Y luego, una maldición que yo mismo me había echado encima acabó con ellos: mis sobrinos estaban en la edad en la que querían deshacer cosas con sus manos y mis figuras fueron sus principales víctimas.

El hábito de modelar figuras de plastilina me duró hasta mucho después. De hecho, las últimas dos figuras que hice fueron unas de Marilyn Manson que debo haber creado en el año 2001 más o menos. Debo decir que también fueron destruídas por mis sobrinos, junto con las ganas de crear más.

El punto es que, desde los 9 ó 10 años no me interesaron más las figuras de acción. Al principio era capaz de dibujarlas en un papel e imaginármelas tridimencionales, luego fui capaz de agarrar pedazos de plastilina y convertirlos en algo que me entretenía por horas enteras. Comencé a crear historias que aún hoy en día me ayudan a escribir mucho de lo que escribo. Imaginé un mundo en donde todo podía pasar y, de hecho, pasaba. ¿Éso me hace mejor que a otras personas? Por supuesto que no. En absoluto... Quizás sólo me haga un poco más nerd.

Los únicos agradecidos con ello, deben ser mis papás, ya que es mucho más barato comprarle a un niño unos lápices de colores o unos paquetes de plastilina que unas figuras de acción de $300 ó $400.

Música: Muse

Muse
Black Holes and Revelations
Warner Bros, 2006

En México, los artistas más mediocres proliferan. Tomen como ejemplo a RBD o a Thalía o a cualquier otra cosa de ésas que tienen un gran éxito en éste país.

Éso siempre me ha dejado la impresión de que no debo confiar mucho en el gusto de los mexicanos. Obviamente no todos somos así, o algunos éramos así, pero hemos tratado de ir cambiando poco a poco.

El rock no se escapa. También hay bandas que tienen una fanaticada impresionante a pesar de que sus logros discográficos o musicales no los respalden en otros países.

Un ejemplo claro es Placebo. A Placebo ya no lo respetan en su tierra natal y se entiende al notar que sus producciones sólo se repiten a sí mismas una y otra vez. Sin novedad, a nadie le quedan ganas de escucharlos... excepto a los mexicanos, quienes seguimos llenando sus conciertos y comprando sus discos con una notable celeridad.

Otro ejemplo es Interpol. Es una gran banda (una a la que ya le empiezan a salir sus clones por todas partes), pero no siento que se merezcan la atención que tienen aquí en México con un debut tan sin chiste y un segundo álbum bueno, pero no excelente.

Muse está en ésa lista de bandas que son sobrevaloradas aquí en México. He escuchado todos sus discos y, sí, tienen canciones increíbles, pero no tienen un solo disco inolvidable. Son muy buenos, pero no son la octava maravilla que nos tratan de vender los fans.

Decía Iván Nieblas en la edición número 45 de la R&R que su nuevo disco Black Holes and Revelations era "un disco demasiado serio, llorón en exceso". Quienes leyeron la reseña del disco de Siconauta, sabrán que no le saco a los discos melancólicos, de hecho me agrada que una canción me recuerde un momento específico de mi vida (aún a través del sufrimiento), pero ése es el problema de éste disco. Es demasiado ambicioso, demasiado "elevado" en su concepción como para que a un ser simple y llano como yo le caiga el veinte.

Hay canciones que empiezan bien, hay canciones que empiezan muy gacho... hay las que se componen un poquito a la mitad y luego la voz del que alguna vez supuse imitador de Thom Yorke (Matt Bellamy) la echa a perder de nuevo, hay las que de plano nunca se componen.

El ritmo de Supermassive Black Hole está bueno, pero no me emociona ni me sorprende. Starlight está mejor. Me agrada ésa combinación agridulce, pero me gustaría más si entendiera la frase "Our hopes and expectations, black holes and revelations"... de nuevo, demasiado "elevado" para mi pequeño intelecto.

Sitio Oficial: www.muse.mu

Música: Siconauta


Siconauta
Duele
Fonarte, 2006

¿El dolor desaparecerá algún día?
¿Es necesario que lo sintamos?
¿En verdad el dolor nos ayuda a poner en perspectiva las cosas y, por tanto, apreciar más los placeres?
¿Es necesario el dolor?
¿Me gusta sentir dolor?
¿Soy un reflejo del dolor que he sentido anteriormente?
¿Soy mi dolor o soy el dolor de los demás reflejado en mi propio sufrimiento?
¿Es necesario sentir dolor?
¿Sentiría dolor si los demás no lo sintieran también?
...

Duele es el debut más impresionante de lo que va del año, al menos en lo que a rock mexicano independiente se refiere. Siconauta es el proyecto del cantautor Dario González y es una colección de 10 canciones dedicadas al dolor de habitar ésta dimensión en particular a la que llamamos planeta Tierra.

Y al terminar de escucharlo por décima vez consecutiva, el autor de éste texto no puede dejar de hacerse ésas preguntas. Cuesta trabajo no pensar en el dolor. Cuesta trabajo no recordar rostros, bocas, pieles, ojos, sonrisas, besos, palabras, frases, regalos, llamadas telefónicas, lluvias... todo éso duele. Todo DUELE.

Duele escuchar canciones como Adiós, No me digas que no, No hay razón, Ya no siento, Dejar Pasar, Duele, Para Mi o Ardiendo, a pesar de que son hermosas. La belleza también duele.

Duelen las llamadas telefónicas que no llegan, duele el abandono... duelen los acordes, duelen las letras... duele el mensaje no recibido, duele el regalo olvidado... duele el adiós, duele la reconciliación... todo duele.

¿Es necesario el dolor?

Sitio Oficial: www.siconauta.com

MP3: Adiós

Clásicos del cine de culto: Reservoir Dogs


Reservoir Dogs
Dir: Quentin Tarantino
Dog eat dog, 1991

Ésta es la primera de varias películas de Tarantino que verán en ésta sección. ¿Por qué? Bueno, pues tiene que ver con que yo soy muy fan del cine de Tarantino y con el hecho de que todas sus películas (incluso aquellas en las que participa como director invitado, actor de reparto o productor) son películas de culto.

Quizás la siguiente pregunta sería: ¿por qué ésta es la primera? Éso se debe a que ésta fue la primer película de Tarantino que tuvo reconocimiento tanto por parte del público como por la crítica especializada. No fue la primera que dirigió, sino la primera que lo llevó a convertirse en un director de culto.

Las actuaciones de Michael Madsen, Harvey Keitel, Steve Buscemi (en un papel un tanto diferente a los que hace normalmente), Tim Roth, Chris Penn y, por supuesto, el mismo Quentin Tarantino son espectaculares. La relación entre los personajes es lo que mantiene la pauta durante toda la película.

Tenemos a varios ladrones que no se conocían entre ellos, reunidos por un jefe mafioso y su hijo para llevar a cabo el robo a una joyería. Comienzan a interactuar entre ellos, hablan de música, de cine, de televisión, etc. Diferentes clases de relaciones se establecen entre ellos: amistad, camaradería, odio, resentimiento, desconfianza...

El robo a la joyería se lleva a cabo (aunque nosotros no nos demos cuenta) y algo sale mal. Entre ellos hay un traidor que advirtió a la policía.

Suficiente. Si ya han visto una película de Tarantino, estoy seguro que no necesitan escuchar más y, si no la han visto, definitivamente deben empezar por ésta. Éso les ayudará a entender mejor las referencias que se le hacen en sus siguientes películas.

De preferencia, consigan el DVD edición especial de aniversario. Trae algunas cosas interesantes, como detrás de cámaras, trailers, etc.

No lo piensen más, relájense, tómense las cosas con calma y adéntrense en la obra de uno de los más grandes creadores del cine de culto.

Música: MC Lars


MC Lars
The Graduate
Horris Records, 2006

El buen humor es algo invaluable en nuestros días. Aceptémoslo, todo a nuestro alrededor es un recordatorio de lo miserable de la condición humana. Hacen falta muchos huevos para encontrarle lo gracioso a todo lo que sucede en el mundo.

Sin embargo, no todo el mundo lo ve así. En general, todo el mundo menosprecia el humor. Dicen que la comedia es la forma de entretenimiento más baja que existe. A mi me parece que es al contrario. Le debo mi tranquilidad mental a los sketches de Saturday Night Live, a la caricatura de Aqua Teen Hunger Force, etc.

The Graduate no es un álbum que tenga una gran producción o el apoyo de grandes productores estrella del hip hop (como sucede en otros casos). La crítica ha sido bastante dura con él y no ha tenido la aceptación que uno esperaría. Musicalmente, mantiene un estilo muy sencillo, como de vieja escuela (cuando lo importante eran las rimas, más que la música que las acompañaba).

Sin embargo, éste álbum vale la pena por su increíble buen humor. Cada canción es un alivio en medio de tantos grupos que se hacen famosos poniendo cara de tristes en las fotos. Es obvio que tienen que saber inglés para entenderle a las letras, pero bien vale la pena agarrar el diccionario y repasar palabra por palabra para agarrarle la onda.

MC Lars no hace uso de la comedia fácil ni del pastelazo musical. Las canciones están bien pensadas y (al igual que los documentales de Michael Moore) sueltan unas buenas verdades a la vez que nos hacen reir. Tiene mucha actitud, casi como un disco de punk, pero no va por ahí la cosa (no se dejen engañar por Hot Topic is not Punk Rock).

Sitio Oficial: www.mclars.com

Música: Danielson


Danielson
Ships
Secretly Canadian, 2006

Éste disco es como una mujer. Ya sé que es una actitud un tanto misógina de mi parte, pero es así como lo percibo.

Imaginémonos a una mujer. La conoces de vista, sabes que existe en éste plano de la realidad, pero no te llama la atención lo suficiente como para intentar establecer contacto con ella.

Por una u otra razón (aunque tu siempre le echarás la culpa al destino), sus caminos se cruzan. Al principio no haces contacto personal con ella, sino que la ves interactuando con otros. La escuchas hablar de manera histérica y te formas un concepto poco agradable de ella.

Entonces, finalmente tienes la oportunidad de conversar con ella. Te das cuenta de que, dentro de su histeria, hay una especie de delirio que la hace sumamente interesante y graciosa. Cada que conversas con ella, encuentras ésa misma gracia delirante, pero con distintos matices. A veces es hilarante, a veces romántica, a veces melancólica, etc.

De pronto te das cuenta de que quieres pasar más tiempo con ella, de que ella es mucho más para ti de lo que te habías imaginado. Sigues interactuando con ella y cada vez encuentras más cosas que te atrapan, que te seducen.

El final de la historia es impreciso: ¿llegarás a pasar el resto de tu vida al lado de ésta mujer?, ¿encontrarás en ella todo lo que has buscado durante tu vida o serás seducido por otra mujer en el futuro? Nadie lo sabe, mucho menos tu.

Ships es así. Es una mujer increíble a la que no tomábas en cuenta y que, sin percatarte, te cautiva irremediablemente. Pero como con todas las relaciones emocionales, el futuro de la relación con éste álbum es incierta.

Danielson, la banda de hermanos lidereada por Daniel Smith, se hace acompañar por invitados especiales que convierten a éste álbum en un despliegue sorprendente de géneros y estilos musicales. Entre ellos están integrantes de Deerhof, Why? y Sufjan Stevens.

Sitio Oficial: www.danielson.info

Música: Mates of State


Mates of State
Bring It Back
Barsuk, 2006

La interpretación que uno le da a la música varía mucho dependiendo del estado de ánimo en el que se encuentre mientras la escucha. Eso no es nada nuevo. Ya deberían saberlo todos y, ahora que lo pienso, no tuvo mucho caso que lo repitiera en ésta ocasión.

Conozco personas que dicen que hay canciones que los hacen ponerse alegres o superar sus problemas. En su mayoría se tratan de canciones alegres que bien pueden pertenecer al género pop o no (en realidad yo tengo la idea de que todas las canciones alegres son pop por naturaleza).

Sin embargo yo tengo un problema con ésas canciones alegres. No es que no me gusten, es como con cualquier estilo musical, hay algunas que disfruto bastante y otras que me parecen desastrosas. El problema es que no me hacen sentir más alegre ni siento que me ayuden a resolver mis problemas.

Simplemente mi interpretación de ellas se basa en mi estado de ánimo. Si estoy alegre (no eufórico, sino simplemente, de buen humor) me suenan a canciones hermosas que me acompañan a realizar lo que sea que tenga que realizar en ése momento. Escucho los pianos, los sintetizadores y demás cosas y me parecen bellísimos.

Cuando estoy enojado por una u otra razón (debo decir que lo estoy mientras escribo éstas líneas), las canciones me suenan igualmente hermosas, pero sus elementos me parecen más agresivos y fuertes. El piano suena más lúgubre que de costumbre y comienzo a sentir el odio que el baterista debe sentir para pegarle tan duro a los tambores. Las voces suenan más fúricas y todo en general se une en un momento catártico en el que dejo salir poco a poco algo de ése enojo que traía dentro.

La tristesa es distinta. Todo suena triste cuando uno está triste. No sé cómo le hacen algunas personas para dejar atrás la tristesa escuchando una canción alegre... a mí no me sale. Decía Olallo Rubio que cuando una persona está triste y escucha una canción alegre (y viceversa), hace corto circuito (de ahí que durante la navidad existan más suicidios que en cualquier época del año). Yo creo en éso. Es obvio. Cuando estás deprimido necesitas algo que te diga "está bien que te sientas así, no eres el único" y no algo que diga "deja de sentirte así y párate a bailar, ¿qué no ves que todo el mundo está feliz?

La música del matrimonio formado por Kori Gardner y Jason Hommel es ésa clase de música pop alegre, pero creada con imaginación y mucho talento. Bring It Back es el cuarto álbum de los Mates of State y es el que los está dando a conocer fuera del círculo underground en el que se desenvolvían anteriormente.

Es música que, si están deprimidos, es probable que haga corto circuito en sus cerebros, si están alegres les va a parecer bellísima y, si están enojados, van a disfrutar de cada aporreo en la batería y de cada melodía en el piano...

De cualquier modo, sea cual sea el estado de ánimo en el que se encuentren, el talento de éste dueto es innegable. Las armonías vocales en cada canción son las que sacan a flote todo. La distorsión de la guitarra en For The Actor, la genialidad de Fraud In The 80s y la dulce melancolía de Like U Crazy (que en momentos recuerda a los Dresden Dolls, pero sin tanta loquera).

De repente es demasiada dulzura, pero se contrarresta bien gracias a la baja fidelidad de las canciones y a la sabia utilización de los instrumentos (nunca son demasiados). Sin duda, uno de los mejores discos de pop experimental de lo que va del año.

Sitio Oficial: www.matesofstate.com

Música: Film School


Film School
Film School
Beggars Banquet Records, 2006

La música tiene un poder especial cuando se le utiliza de la manera correcta.

La música puede calmar a las bestias, como por ejemplo a la bestia gigantesca, al mar de gente, que asiste a un festival y espera que la banda que ha subido al escenario frente a ella la haga sentir cosas que nunca ha sentido o recordar algo que sintió hace tiempo.

Los individuos arriba del escenario invocan poderes místicos a través de sus herramientas mágicas. La bestia escucha el encantamiento y todo lo que queda es esperar a ver el resultado...

En ocaciones, la bestia cae rendida ante los hechiceros, en otras el resultado es desalentador.

Film School es una banda con mejores intenciones que composiciones. Su álbum debut está bien, pero no termina de explotar, no termina de desarrollar un sentimiento... es como si se quedara a la mitad de algo.

Aún así, podríamos no ser tan duros y decir que hay momentos rescatables dentro de su obra, como la imaginación que le echaron a 11:11 y que la convierte en el track más respetable del álbum.

Seguramente éste álbum no aparecerá en las listas de lo mejor del año. El hechizo falló, es hora de que los hechiceros regresen a sus calderos y a sus libros a aprender y repasar algunos trucos nuevos antes de intentarlo de nuevo.

MP3: 11:11

Música: Boards of Canada


Boards of Canada
Trans Canada Highway
Warp / Music70, 2006

¿Qué piensan ustedes cuando escuchan el término "música eléctrónica"? ¿Se acuerdan del típico punchis-punchis, de los sintetizadores pesadotes o del hip-hop? ¿Qué piensan ustedes?... Quizás piensan en Moenia o, si bien les va, en Depeche Mode... Algunos afortunados pensarán en Daft Punk o en Justice... Los menos se acordarán de Peaches o de Four Tet...

Desde finales del año pasado, cuando escucho el término "música electrónica", yo pienso en tardes frías y la luz del sol mientras desaparece lentamente filtrada por las hojas de un árbol, yo pienso en caminar por carreteras solitarias, yo pienso en recostarme en el césped de algún patio mientras miro a las nubes flotar hacia ningún lado...

La música de Boards of Canada representa precisamente eso. Son paisajes sonoros tan complejos y hermosos como lo son los paisajes visuales. Es el mar, la noche, una guitarra, un sueño...

El LP The Campfire Headphase que editaron el año pasado les dió mucho reconocimiento y respeto entre la crítica y entre el público por igual. Precisamente de él se desprende éste EP que salió hace apenas unos meses. La única pieza que viene en ambos discos es la gran Dayvan Cowboy, las demás son piezas nuevas.

Trans Canada Highway conserva el sentimiento del álbum que le precedió. De nuevo nos encontramos frente a paisajes sonoros preciosos aunque no tan elaborados como los que habíamos escuchado anteriormente. Uno podría incluso pensar que se tratan de piezas que no tuvieron lugar dentro del álbum completo.

Aún así, son tan disfrutables como las 15 piezas que conforman The Campfire Headphase. La única que saca un poco de onda es el remix que hace Odd Nosdam a Dayvan Cowboy que, muy en su onda, no deja de estar bueno.

Es recomendable conseguir todo el EP, Creo que se disfruta mejor pieza tras pieza a que si lo escucharan por partes. De preferencia acuéstense en el pasto, bajo un árbol y miren cómo la luz del sol dibuja figuras imposibles frente a sus ojos. Aprovechen el verano antes de que se acabe...

Sitio Oficial: www.boardsofcanada.com

100th post: breve reflexión sobre el blog que estás leyendo


First of all, I would like to thank the 100 records blog team for adding us to their MP3 links section. We really appreciate your consideration to us, thank you guys.

Ésta es la centésima publicación dentro de éste blog. 100th post, como dice el título. No sé cuántas personas nos léan de manera regular, pero con que una o dos personas lean las tonterías que se me ocurren a mí a mis colaboradores (a los cuales, lamentablemente no se les ocurren muchas), me doy por bien servido. Prefiero no preocuparme por ello. Si nadie lo lee, yo ni por enterado.

¿Qué camino hemos avanzado? ¡Ninguno! No podemos llegar a ningún lado porque no nos dirigimos a ningún lado. No queremos llegar a los primeros lugares de popularidad del blogger (si es que tal cosa existe) ni tener grupies por montones (aunque con éso convencí a uno de los colaboradores para que se uniera a éste blog) ni llegar a ser reconocidos como grandes reseñistas o grandes cinéfilos o grandes músicos ni nada. No queremos nada. No los queremos a ustedes ni ustedes nos quieren a nosotros...

Dejémos ésto ahí. Estoy escuchando en éste momento a Olallo Rubio y como que no me llega la inspiración necesaria. Si existe un índice de popularidad del blogger, voten por nosotros (aunque no nos importe); a todas las mujeres allá afuera, busquen al tal Van (ése es el que quiere groupies) aunque nada más ha escrito el 1% del total de las publicaciones en éste blog; reconózcanos como los grandes reseñistas, los grandes cinéfilos y los grandes músicos que no somos; recomienden Apuntes de un rencoroso, recomiéndenselo a su mamá, a su papá, a sus hermanos, al perro, al gato, al perico (siempre y cuando no traiga unos pericazos encima a la hora de leer ésto, porque no le va a entender)... en fin, a todo el mundo.

Por último, a todos aquellos que se toman la molestia de leernos: gracias, gracias, muchísimas gracias.

24.7.06

Apuntes de un rencoroso



No todas las personas somos iguales. Eso ya deberíamos saberlo todos. No todos hemos pasado por las mismas situaciones, ni venimos del mismo contexto geográfico, político o social. No todos hemos tenido el mismo número de relaciones sentimentales (o sexuales, que, para fines prácticos, viene siendo lo mismo para muchas personas) ni las hemos experimentado del mismo modo. No todos comprendemos al mundo de la misma manera puesto que todos y cada uno vivimos en un mundo distinto.

Por ello no todos podemos comprender del mismo modo ése sentimiento que llevó al autor de éste texto a titular a éste espacio como "apuntes de un rencoroso". El rencor es un sentimiento tan sutil y necesario que seguramente todos lo hemos sentido alguna vez en nuestras vidas, aunque, volviendo a lo mismo, no todos lo hemos sentido con la misma intensidad ni la misma duración.

Hablando con algunas personas, llegué a la conclusión de que el rencor no es un sentimiento socialmente aceptado. La mayoría de la gente cree que es algo que te destruye por dentro, que te lleva a hacer cosas que nunca harías normalmente y que, finalmente, terminas lastimándote a tí mismo y a aquellos a quienes amas. Claro que éso mismo podríamos decirlo acerca de la televisión o de las drogas, así que no estoy muy de acuerdo con ello.

El rencor es un sentimiento necesario. Lo necesitas para llevar a cabo ciertas cosas. No hay un motor más grande para la psique humana que el rencor. Harías lo que fuera por saciar tu sed de venganza contra tu peor enemigo. Incluso pudiera ser que uno haría mucho más por vengarse de quien se lo merece que por cumplir sus metas de autorealización.

Sin embargo, no todo el mundo necesita vengarse. Hay gente que siente el rencor, porque es imposible no sentirlo, pero lo sepulta bajo capas de represión que, si bien no afectan el comportamiento del individuo a corto plazo, pueden crear transtornos terribles con el paso del tiempo. Éso nos remite de nuevo al principio. No todos necesitamos vengarnos porque no todos provenimos del mismo momento histórico-geográfico-social y, aunque así fuera, éso no haría ninguna diferencia.

Para darse cuenta de la diferencia de opiniones a éste respecto, basta ver las reacciones de algunas personas hacia, por ejemplo, el denominado cine de venganza.

Películas como los dos volúmenes de Kill Bill dirigidos por Quentin Tarantino o la trilogía de la venganza de Chan Wook Park (Sympathy for Mr. Vengeance, Oldboy y Lady Vengeance) son los mejores ejemplos de éste subgénero. Las personas que los ven siempre tienen percepciones polarizadas al respecto. Algunos lo toman como una fantasía, una aventura entretenida, pero irrealizable; mientras que otros lo tomamos como algo poético, una especie de justicia de la que nadie habla pero que siempre ha existido y que a algunos de nosotros nos deja con una buena impresión en medio del caos que es la vida real.

¿Por qué digo eso? En un país como México (y muchos otros alrededor del mundo) en los que ya no se puede contar con la policía (ya sea porque no pueden o porque no quieren) para que se haga justicia, el que uno se pueda tomar el castigo en sus propias manos es algo que, nadie podrá negar, arroja un rayo de esperanza ante un panorama que, de otro modo, sería desolador.

De modo que uno prefiere aferrarse a ése rencor. Abrazar la posibilidad latente de una venganza contra aquellos que son culpables del sufrimiento que sentimos. Realizar planes de venganza que bien se cumplirán o quizás no. En realidad no importa. Lo que importa es el empuje que sentimos cuando el rencor nos lleva de la mano. Cuando guía sus dedos a través de un teclado negro como lo hace ahora conmigo, o una pluma a través de un papel, o una cámara a través de distintas escenas, o una mano a través de las seis cuerdas de una guitarra... no importa, sólo importa disfrutar ése empuje y aprovecharse de él.

Las mejores películas del denominado cine de venganza (según el autor de éste texto):
  • Kill Bill Vol. 1 y 2
  • Lady Vengeance
  • Oldboy
  • Salton Sea
  • Sin City

Obviamente hay muchas canciones de venganza y rencor, así que no le veo el caso a hacer una lista.

En cuanto a la literatura, pues creo que nadie escribe acerca de rencor como Michel Houllebecq. Ahora que si quieren algo más clásico, lean "El paraíso perdido" de John Milton.

Ahora, algunos se preguntarán: ¿y el rencor no tiene fin? Claro que sí. Llega un momento en el que todas las piezas caen en su lugar, el rencor se olvida y las heridas sanan. Ésto puede ocurrir por dos razones:

1) Porque la persona recupere aquello que había perdido en igual o mayor medida, es decir, que lo que nos fue arrebatado regrese en el rostro de otra persona o mediante algo distinto (pero equivalente o mejor). Por ejemplo, si nuestro rencor radica en la pérdida de la persona que amábamos, tendría que llegar una persona a quien amáramos del mismo modo o aún más para que el rencor desapareciera.

2) Porque la venganza ha sido llevada a cabo. La sed ha sido saciada y el rencor ya no tiene lugar dentro de nosotros. Aún así, ésto no es garantía. Ni siquiera tomar venganza de nuestros enemigos es suficiente (al menos no en todos los casos) para que tengamos paz.

En realidad podríamos decir que son necesarios ambos factores para que el rencor se disipe, lo cuál, lamentablemente, no siempre sucede...

DVD: Pink Floyd - Pulse


Pink Floyd
Pulse
Sony/BMG, 2006

A pesar de que éste concierto ya existía desde el 95 más o menos en versión VHS, no les voy a dar lata diciendo que ya debieron haberlo visto. La verdad es que espero que, al igual que pasó conmigo, su primer encuentro con éste concierto sea a través de éste nuevo DVD que se editó recientemente en nuestro país.

Bueno, para empezar, la alineación de Pink Floyd en ésos momentos (allá por el 94), no era la mejor. Ya hacía rato se había separado de ellos el señor Roger Waters (o lo separaron a la fuerza, quién sabe) y con él se fueron las geniales inclusiones teatrales que convertían un concierto de Pink Floyd en toda una experiencia audiovisual.

En su lugar, quedaron tres grandes músicos (Gilmour, Mason y Wright) y la adición de luces, lásers y proyecciones durante los conciertos. Un espectáculo impresionante, sin duda, pero también algo frío.

Musicalmente, no hay mucho qué decir. Son Pink Floyd, es obvio que son buenos en lo que hacen. Cada uno de los tres músicos se sabe su cuento de piés a cabeza. Los músicos que los apoyan también cumplen su trabajo, aunque con algunos errores... nada de qué preocuparse.

El concierto está dividido en dos discos. El primero presenta casi puras canciones de los discos de Pink Floyd sin Waters (el A Momentary Lapse of Reason y el The Division Bell), es decir, canciones muy enfocadas hacia la guitarra de David Gilmour (es en ésas canciones donde se luce). Trae algunas otras rolas muy chidas como Shine on you crazy diamond (dedicada, como siempre, a Syd Barrett), Another Brick In The Wall (su éxito más conocido) y One Of These Days, la cuál es la única que sorprendería dentro del set, pero el bajista la cagetea bien gacho y la rola se echa a perder.

El segundo disco es otra cosa. Trae el set completo del Dark Side Of The Moon, probablemente el mejor disco de rock que se ha grabado hasta nuestros días. La música, junto a las imágenes que se proyectan en el fondo, sirven perfectamente para que el público capte la vibra de cada canción. Tan sólo por ésas 10 piezas, el DVD bien vale la pena lo que paguen por él. (Breathe In The Air y The Great Gig In The Sky siempre me hacen llorar y las imágenes que acompañan a Brain Damage están cagadísimas).

Éste DVD trae bastantes extras, como el arte de algunos de los discos de Pink Floyd, galería de fotos, el corte promocional para TV, los videos para Learning To Fly y Take It Back, las animaciones y filmes que acompañan a cada canción por separado (por si se aburren de verles la cara a Gilmour y compañía y prefieren ver algunas cosas interesantes), la presentación en vivo de Wish You Were Here con Billy Corgan de los Smashing Pumpkins y más.

No cabe duda de que es uno de los mejores conciertos en DVD que existen actualmente y, si les gusta, les recomendaría que se consiguieran el Is There Anybody Out There? y el Live at Pompeii, ambos son muy buenos conciertos de ésta gran banda también.

REEEMIX!!!: Amalgamas



Una amalgama es la fusión de dos o más elementos para crear un elemento nuevo que, a pesar de poseer distintas características de los elementos fusionados, adquiere una esencia propia.

La primera vez que uno se topa con el término es cuando uno va al dentista. Amalgamas son las aleaciones metálicas que se utilizan para cubrir los orificios en los dientes ocasionados por la caries. Quienes hayan ido alguna vez al dentista, reconocerán ése característico sonido metálico que hace el dentista al raspar la amalgama para colocarla en el lugar preciso y limar los bordes.

Amalgamas también fueron las fusiones que se dieron entre las dos compañías editoriales de comics más importantes: Marvel y D.C. El resultado fue una serie que combinaba a personajes de un "universo" con personajes del otro. Así, tuvimos oportunidad de conocer a Supersoldier (Captain America + Superman), Dark Claw (Batman + Wolverine), Spider-boy (Spider-man + Superboy), Dr. Doomsday (Dr. Doom + Doomsday), Galactiac (Galactus + Brainiac), etc.

Dicho movimiento por parte de Marvel y D.C., más que un simple movimiento argumental dentro de las historias, fue un movimiento empresarial que tuvo que ver con la aparición de nuevas editoriales como Image o Dark Horse que comenzaban a ganar adeptos rápidamente.

Sin embargo, el proyecto Amalgam estaba destinado a desaparecer. No podía tener continuidad sin afectar de manera negativa la continuidad de los otros proyectos. Así que se dejó como un documento cultural y se abandonó su seguimiento después de dos series de 12 historias.

En el mundo de la música surge un movimiento similar a finales de los 90's y principios del nuevo milenio. La diferencia es que no se trata de un movimiento estratégico empresarial, sino todo lo contrario, un movimiento anárquico que establece que la música le pertenece a quien la escucha y que, por tanto, puede hacer de ella lo que le venga en gana.

Así surgieron los mash-ups, una suerte de amalgamas musicales que combinaban elementos de distintas canciones para formar una nueva pieza que (como dijimos al principio), a pesar de poseer distintas características de las canciones combinadas, adquiere una esencia y un sentimiento propio.

El surgimiento de éste tipo de mezclas tuvo que ver con el avance tecnológico. Antes sólo los profesionales en un estudio de grabación eran capaces de manipular el rítmo o el tempo de una canción sin dañar su integridad, pero ahora todo el mundo es capaz de, con un poco de ingenio y paciencia, crear excelentes mezclas en la comodidad de su PC o laptop.

Un pionero en éste aspecto fue el DJ Danger Mouse, autor del Grey Album que combina las canciones del Black Album de Jay Z con el White Album de The Beatles. El resultado es un álbum de hip-hop impresionante que tienen un montón de elementos que a todos nos son familiares por las canciones de los Beatles. Lo más destacable es que se trata de un trabajo clandestino, es decir, ninguna de las partes dió su autorización para que ésto se llevara a cabo.

Ejemplos hay muchos. Algunos son excelentes y llenos de buen humor o un gran gusto musical. Obviamente también hay algunos que rayan en lo ridículo, pero ni los mencionaremos aquí, no se preocupen.

No me puedo acordar del nombre del responsable de éste mash-up, pero hizo un gran trabajo. Es uno de los mejores que he escuchado y reúne a dos grandes canciones en un solo despliegue de rítmo y buen gusto: Closer de Nine Inch Nails + Come Together de The Beatles.

Seguro recordarán el clásico de los 80's Funky Town de Lipps, Inc. Aquí está fusionado con la medio aburridona NY Excuse del dueto Soulwax, quienes también se encargan de la realización de la mezcla. El resultado es una canción excelente para la pista de baile.

Sobre una base que pertenece al tema de la serie de televisión Los Munsters (seguro muchos la recuerdan), se fusionan dos grandes canciones: Juicebox de The Strokes y Rock Show de Peaches. El resultado, aunque pudiera sonar un poco raro, es excelente. La remezcla la realiza un inglés que trabaja bajo el pseudónimo de Go Home Productions.

Un loop de una de las mejores canciones de Radiohead con las excelentes rimas del MF Doom encima. Simplemente genial. Viene en un disco de remixes muy bueno que se llama Me and this army.

Y bueno, no todo proviene de Estados Unidos y el Reino Unido, aquí en México también se hacen buenas remezclas, como ésta, a cargo de los No Somos Machos (Pero Somos Muchos), que son una especie de acoplado al estilo de los 2 Many DJs. En ella, reúnen al experimento realizado por Café Tacvba conocido como 13 o Revés con una de las canciones emblemáticas de Fatboy Slim. Disculpen la voz de Rulo que se escucha al final, pero sólo pude encontrar ésta canción dentro de su podcast.

Cosas de nerds (parte 2 de 10)


Artículos anteriores: 1

Mi hermana dice que todos coleccionamos algo. No importa qué, simplemente lo hacemos.

Por ejemplo, uno de mis hermanos colecciona herramientas, otro colecciona artesanías hechas en talavera, una de mis hermanas colecciona prendedores para el cabello y bolsas de mano, otra colecciona lo que sea que les guste a sus amigos en turno y la otra colecciona lo que se le ocurra. Yo, por otro lado, colecciono música, así como alguna vez intenté coleccionar cómics y tarjetas de colección (valga la redundancia).

Desafortunadamente, coleccionar artículos de cualquier tipo sale caro, muy caro. Obviamente hay algunas colecciones que valen mucho más dinero que otras, pero es seguro que todas valen algo y le han costado algo al responsable de ellas.

Pero, ¿qué tiene que ver el ser coleccionista con ser nerd?

Como ya dijimos en el artículo anterior, ser nerd es ser obsesivo con algo, con lo que sea. Cuando alguien lleva el pasatiempo de coleccionar cosas a extremos obsesivos (en donde, por ejemplo, paga cantidades ridículas de dinero por un pedazo de cartón con un muñequito dibujado) y tiende a olvidar otras cosas que, se supone, son más importantes, fácilmente se le puede catalogar como nerd, ¿no creen?

Normalmente se considera que los nerds coleccionan tarjetas, figuras de acción o películas de ánime, por ejemplo. Sin embargo, es obvio que la obsesión de cada persona es diferente.

¿Qué lleva a una persona a coleccionar tarjetas de la colección del Hombre Araña o figuras de acción de la Guerra de las Galaxias o la colección completa de películas de George A. Romero? ¿Cómo se desencadena ésta necesidad y, más importante aún, cómo se termina?

Primero lo primero: La mayoría de los expertos coincide en que la obsesión por coleccionar objetos surge de la personalidad del individuo. De modo que existe una predisposición por parte de las personas a obsesionarse con determinados objetos con los que tiene contacto en algún momento.

Aún así, la personalidad del individuo sufre varios cambios a lo largo del tiempo. Uno puede entrar en contacto con un determinado objeto en un momento de su vida sin que éste desencadene dicha obsesión. Sin embargo, el contacto con ése mismo objeto en otra etapa psicológica del individuo bien podría generar una obsesión que tiene que ver con el momento que está viviendo (emocional, mental o socioculturalmente hablando).

Una vez que el individuo hace contacto con el objeto en cuestión, surge una necesidad antes inadvertida por poseerlo. Una vez que dicho objeto se posee (y dependiendo de la intensidad de la obsesión), surge la necesidad de obtener otros objetos similares pero que poseen distintas características que los hacen especiales (mejores o simplemente diferentes de los objetos que ya se poseen).

Veamos un ejemplo: Una persona obtiene un cómic de Batman, lo lee y se siente intrigado por la historia. Obtiene el siguiente número y lo lee y así sucesivamente hasta que la historia termine. Pero, ¿en verdad termina? En realidad la historia de Batman (no sólo el momento argumental que abarca dos o tres ediciones, sino la historia en general) nunca termina. De hecho, la historia de Batman tiene casi 60 años.

Es aquí donde vemos la forma en la que dicha obsesión se apodera del individuo, lo que nos permite entender un poco más a fondo lo que pasa por la mente de aquellos a quienes llamamos nerds. Cómo el simple gusto o agrado por un objeto se transforma en adoración e idolatría.

El porqué alguien se puede sentir identificado (y, por lo tanto, comenzar a obsesionarse) con la historia de Batman o de algún otro superhéroe será tema de otro artículo posterior. Por ahora, permítanme ilustrar mi punto con otro ejemplo:

En alguna ocasión, cuando aún no me gustaba lo suficiente la música como para gastar el dineral que gasto hoy en día en ella, un amigo me prestó un cassette. Me lo prestó porque dijo que ya lo había aburrido con la música clásica que antes escuchaba (que todos creen, me gustaba sólo para hacerme el interesante, pero no era así). En ése cassette venían muchos grupos que nunca acabaron de gustarme y uno que otro que hasta la fecha sigo escuchando de vez en cuando. Pero había una banda a la que nunca había oído antes y la canción que tocaban me resultaba enigmática, llamativa. La verdad, al principio, me daba algo de miedo. La escuchaba por las noches antes de irme a dormir y en serio que mejor la apagaba porque luego no podía dormir. Pronto comencé a acostumbrarme al sonido oscuro que rodeaba a la canción, encontré algún mensaje (no me pregunten cuál) en ella que cambió mi manera de pensar inadvertidamente.

Cuando le regresé el cassette a mi amigo, le pedí que me prestara un disco completo de dicha banda. Por un tiempo se negó, alegando que era demasiado oscuro y terrible para mí. Después de algo de insistencia, lo convencí y, sin poder esperar más, lo escuché de principio a fin.

Era aún más terrorífico (al menos en aquél momento de mi vida) escuchar el disco completo que la canción que venía en el cassette. Especialmente las últimas canciones en donde venían mensajes leídos al revés que se escuchaban bastante macabros.

El disco era el Antichrist Superstar, de Marilyn Manson. Pronto me cautivó, descubrí en él las verdades que quería escuchar en aquél punto de mi existencia y no pasó mucho tiempo antes de que decidiera que quería escuchar más de él.

Conseguí otros álbumes y me volví lo que se puede decir "fan" (que es como una forma refinada de decir nerd). La música de Marilyn Manson me llevó a descubrir a otras bandas. Pronto me topé con Nine Inch Nails, Smashing Pumpkins, Placebo, Café Tacvba, Radiohead, Pearl Jam, Nirvana, Depeche Mode, The White Stripes y un larguísimo etcétera. Más recientemente la música de mis bandas favoritas me ha llevado a descubrir a sus influencias, como los Pixies, Pink Floyd, David Bowie, My Blody Valentine, etc.

Así fue como sucedió, comenzó con una canción que me daba miedo escuchar por las noches y la obsesión me ha llevado a no sólo poseer todo (o casi todo) lo de mis bandas favoritas, sino también a coleccionar música de varios tipos. Mi colección abarca CD's, DVD's y MP3's de alrededor de 700 artistas y/o bandas y contando.

Ahora, en cuanto al cómo terminar con dicha obsesión, lo dejo a su criterio. Posiblemente cuando se completa la colección y ya no queda más que coleccionar. Sin embargo, en un mundo en el que las grandes corporaciones se aprovechan de la personalidad obsesiva-compulsiva de las personas, es casi imposible que alguien complete la colección de algo. Si, por ejemplo, usted colecciona los discos de Pink Floyd, no puede decir que su colección está completa hasta que tenga todos los discos en vinil, todos los CD's de edición especial de aniversario, todos los DVD's, los posters oficiales, las cajas de disco de edición limitada lanzados sólo en Inglaterra, etc.

Es triste, pero todo parecería indicar que la obsesión sólo termina con la muerte.

Música: Sub Division


Sub Division
Blue Boy
Noiselab, 2006

Con una clara influencia de Joy Division, Sub Division (oriundos de Copilco en la Ciudad de México y que antes se hacían llamar Los Primos) nos presentan su primer álbum de larga duración titulado del mismo modo que su primer hit: Blue Boy.

Blue Boy es una colección de 14 canciones oscuras, melancólicas, incluso psicóticas en algunos momentos. Mantiene todo el tiempo una atmósfera cargada de guitarras distorsionadas y beats de batería bien pesados. No es un disco fácil de digerir. Uno tiene que estar un tanto acostumbrado al rock industrial o a la música de Joy Division y de Bauhaus para captar adecuadamente ésto. Aún así, no es otra de ésas bandas que trata de robarse un pedazo del pastel que dejó Interpol desde hace unos años.

Ésta banda tiene un sonido propio, descuidado a propósito, un sonido sucio porque así decidieron que fuera. La mayor prueba de ello está en sus presentaciones en vivo, donde sus canciones realmente llegan a los oidos de la gente y uno puede ver la reacción inmediata.

No estamos hablando de música bailable (al menos no en el sentido tradicional de la palabra), sino del tipo de música que saca lo peor de ti, lo acomoda en una bonita bolita de odio y rencor y, cuando el momento lo amerita, lo deja salir en una explosión de adrenalina y ruido de guitarras.

En fin, no creo necesario hablar más del disco, basta escuchar Little Stranger, Blue Boy, Why, Faith, Black Guitar y Promise (siendo ésta última la única en la que no aplica nada de lo dicho anteriormente).

Sitio Oficial: www.sub-d.com

UPDATE:

Descarga el álbum completo aqui.

Música: Sonic Youth


Sonic Youth
Rather Ripped
Geffen Records, 2006

Éste es uno de ésos discos con los que tienes que vivir un tiempo antes de emitir un veredicto sobre si te gustó o no.

Normalmente no costaría tanto trabajo con la obra de una banda tan legendaria como ésta. De hecho, al conseguir el disco ya sabes a qué le estás apostando: distorsión, ruido, locura, arte...

Rather Ripped es el vigésimo primer álbum de larga duración de Sonic Youth. La prensa especializada dice que es un "álbum pop" y que, por tanto, traiciona absolutamente la tradición que la banda ha mantenido por alrededor de 20 años.

Aún así, es un álbum pop, pero de pop fino y ruidoso que para nada afecta la percepción que muchas personas (incluído éste triste reseñista) tenemos de los amos de la distorsión. Es cierto, a los que están aferrados a la onda más ruidosa de Sonic Youth, éste álbum les puede sonar demasiado amigable y hasta aburrido, pero si es su primera vez con ésta banda o si tienen un oido más abierto a escuchar el pop chido, éste álbum les va a encantar.

Reena es una canción que suena como si empezara por el coro en vez de por un verso. Es un excelente comienzo para el álbum en la voz de Kim Gordon. Luego viene Incinerate, con su grandioso rítmo. Do You Believe in Rapture? es de ésas canciones que podríamos considerar" lineales", mas no aburridas, además de los ruidos saturados que inundan el fondo, la canción va aumentando de nivel progresivamente y al final te convences de que es una de las mejores canciones de la banda.

Luego viene Sleepin' Around con sus riffs de guitarra geniales y su batería ligerita. What A Waste es quizás la canción más pop del álbum, pero no por ello es mala. Jams Run Free podría ser la segunda parte de su clásico Bull In The Header, con su melodía maravillosa y la voz de Kim Gordon en uno de sus mejores momentos. Lee Ranaldo canta en Rats que, por estar en la misma onda, no sorprende sino medio aburre.

Turquoise Boy es otra cantada por Kim Gordon y es, en mi opinión es una de las canciones más bellas que ha interpretado el conjunto neoyorkino. Lights Out está densa como miel, aunque no tan empalagosa. The Neutral está muy buena, pero como que no termina de cuajar y deja paso a lo que pienso es un gran final.

Pink Steam es una maravilla que está más en la onda del Sonic Youth "tradicional", son casi 7 minutos de potencia instrumental que te hace pensar que es la transición perfecta rumbo al final de la obra. Finalmente Or no es la pieza maestra del disco musicalmente hablando, pero es la que tiene un mensaje más interesante que las demás, al menos en el aspecto lírico.

No hay mucho qué pensar. Con Sonic Youth no hay pierde. Desde que ves el nombre en una portada sabes que debes conseguir ése disco o perderte parte de la historia del rock alternativo norteamericano.

Sitio Oficial: www.sonicyouth.com

Música: Peaches


Peaches
Impeach My Bush
XL Recordings, 2006

Uno de los mejores discos del año según éste triste reseñista aficionado lo ofrece la incomprendida canadiense que se hace llamar Peaches.

Con unas rimas que ya quisieran muchos MC's gringos (¡toma éso Kanye West!), unos rítmos legendarios y una lengua más sucia que el Canal de Chalco en tiempos de sequía, Peaches le cierra la boca a todos aquellos que cuestionan su talento.

He escuchado a algunos que la critican sólo porque no está guapa. ¡Imagínense! Si no se la van a coger, sino a escucharla... y si de coger se trata, ya pedos no creo que le hagan el feo. Además, nomás escuchando las letras te imaginas a una mujer de ésas que casi terminan violándote (con algo de consentimiento tuyo, claro).

¿Quieren credenciales? Sus fans incluyen a Deborah Harry (vocalista de Blondie), Iggy Pop, Björk, Lil' Kim, Kelis, los 2 Many DJs, M.I.A., LCD Soundsystem, Josh Homme (de los Queens of the Stone Age), Trent Reznor (de Nine Inch Nails), Daft Punk, Feist y todo el colectivo Broken Social Scene, los Electric Six, los Yeah Yeah Yeahs y Le Tigre. Ahi nomás. Le ha hecho remixes a Tiga, Daft Punk, Feist, Queens of the Stone Age y Bloc Party, entre otros.

Suficiente, pasemos a lo importante:
Éste es el tercer disco de Peaches. Aún conserva el sentimiento minimalista en cada canción, utilizando únicamente algunos beats y loops de batería, junto con algunos riffs que emocionarán a más de uno. Lo más notable es que el disco es totalmente producido, grabado y escrito por Peaches.

Algunos de los invitados especiales para éste disco incluyen a Joan Jett, Josh Homme (luego luego se nota el sonidote pesado de su guitarra) y Feist (con todo y su preciosísima voz).

Sé que digo ésto muy seguido, pero ésta vez lo digo muy muy en serio, todas las canciones son excelentes. Harán bailar a los rockeros y harán rockear a las bailarinas. Ya por favor manden al demonio sus discos de reggaeton y saluden a una artista que se merece al mundo y que no parece estar recibiendolo lo suficiente. Miren que como para que me den ganas de bailar a mí, ya está muy cabrón y se merece mucho crédito por ello.

Si han de descargar nada más algunas canciones, asegúrense de conseguir Tent In Your Pants, Boys Wanna Be Her, Downtown, Two Guys (For Every Girl), You Love It, Slippery Dick y Get It. Ahora que si he de ser sincero, deberían de ir a comprar el disco en vez de perder su tiempo leyendo ésta reseña. Anden, vayan, yo espero, les prometo que no me muevo de aquí...

Sitio Oficial: www.peachesrocks.com

Música: Dirty Pretty Things


Dirty Pretty Things
Waterloo to Anywhere
Mercury, 2006

Había una vez una banda llamada The Libertines. Se componía de cuatro personas y dos de ellas eran sus vocalistas (y, por tanto, su imágen y representación): Carl Barat y Pete Doherty.

Dicen que sus conciertos eran una maravilla y que, gracias a ellos, a los Strokes y a los Yeah Yeah Yeahs, el rock independiente tiene tan buen semblante hoy en día. Su música es buenísima y se nota que se divertían mucho tanto en el estudio como en el escenario.

¿Qué pasó con ellos? Bueno, a Doherty se le empezaron a subir los humos (empezó a salir con la supermodelo Kate Moss -esa que no puede caminar por los pisos de madera porque se va por entre las rendijas-) y dejó que las drogas se apoderaran de él.

El señor Doherty robaba, se presentaba ebrio o terriblemente drogado en el escenario y armaba gigantescos escándalos a donde quiera que iba.

Finalmente Barat y el resto de los Libertines decidieron separarse (no dijeron que era culpa de Doherty, pero creo que no hacía falta). Doherty formó a su propia banda, los Babyshambles, que tuvieron un éxito moderado, pero cuyo destino estaba marcado por los excesos de su vocalista (quien hasta la fecha sigue haciendo de las suyas).

Así que Barat, junto con el exbaterista de los Libertines, decidió hacer lo propio. Compuso nuevas canciones, juntó a una banda y comenzó a grabar su álbum debut.

La banda nueva de Carl Barat se llama Dirty Pretty Things y su primer disco se llama Waterloo to Anywhere. Un disco mucho mayor al Down in Albion de los Babyshambles y que está muy al nivel de lo que los Libertines hacían.

Esto nos dice que siempre fue Barat la fuerza creadora dentro del grupo y canciones como Deadwood, Bang Bang You're Dead, The Enemy, Wondering y B.U.R.M.A., nos hacen reconocer su maestría para componer canciones de rock mememorables de apenas 2 ó 3 minutos de duración.

Es un álbum muy bueno que no debe faltar en la colección de los fans de los Libertines ni la de cualquier otro a quien le guste el brit pop con guitarras ruidosas, un ritmo acelerado y melodías memorables.

...Esperemos que ésto nos haga olvidar el mal trago que todos pasamos gracias a Pete Doherty y los demonios que le decían que cometiera delitos como robo o invasión de propiedad...

Música: Chetes


Chetes
Blanco Fácil
EMI, 2006

(Aquí viene un comentario nerd) Como dijo Batman alguna vez: "hay personas que nunca aprenden".

Chetes solía ser vocalista y guitarrista de Zurdok, una banda mexicana que tocaba rock alternativo a finales de los 90's, es decir, no eran algo del otro mundo. Quizás su único sello distintivo era su ridícula necesidad de crear canciones con letras azotadísimas que no llegaban a ningún lado.

Pronto Zurdok llegó a su fin y tuvieron que pasar algunos años antes de que algunos de sus integrantes regresaran a la escena (apenas el año pasado) bajo el nuevo nombre de Vaquero.

La principal diferencia entre Zurdok y el nuevo proyecto Vaquero era esencialmente el lenguaje en el que estaban cantadas las canciones, ya que todo lo que hace Vaquero lo hace en inglés. Tienen buenas canciones, pero siguen sin ser algo extraordinario... nomás otra banda de rock mexicana.

Y fue precisamente durante la aparición de Vaquero que su vocalista anunció la salida de un disco solista.

Y, volviendo a lo mismo, "hay personas que nunca aprenden". Demasiada buena onda en las canciones buena onda y demasiado azote en las canciones azotadas. Es como si Chetes estuviera tratándome de convencer de que todo en el mundo está perfectamente bien mediante canciones como Se Fue El Dolor o Completamente... lo cual todos sabemos que no es cierto.

Tiene otras rolas en la onda "frágil, vulnerable, como para gustarle a las chicas" como El Sonido de tu voz (con acompañamiento de mariachi, ¡por el amor de dios!) Que me maten y Sobreviví, que yo, la neta, nomás no me creo.

Incluso la canción que abre, Poco a Poco, que en versión demo me parece muy bella, aquí le echaron mucha producción a lo idiota y quedó algo bastante aburrido y sin chiste.

En fin, si les gusta el amor que empalaga, les va a encantar éste disco. Es como echarse un clavado a un pozo de miel que, por cierto, hace las veces de pozo de brea, pues realmente sientes como que te hundes y te mueres mientras lo escuchas y no por que te hundas en el disco porque es muy bueno, sino porque te hundes en la desesperación de querer presionar el botón de stop. Para muestra, basta escuchar Regresa... sin comentarios.

Quizás la única que me gustó un poco es Camino A Casa. No está tan mal. Si las demás canciones estuvieran (musicalmente) en el mismo nivel, aguantaría toda la melcocha emocional que me recetaron durante 45 minutos.

Sitio Oficial: www.chetes.com.mx

Música: Thom Yorke


Thom Yorke
The Eraser
V2 Records, 2006

Hay dos cosas que quedan muy claras tras escuchar el primer disco solista de Thom Yorke, vocalista de Radiohead: primero, quién fue el responsable del sonido de Radiohead en los álbumes Kid A y Amnesiac; y, segundo, que el sonido de Radiohead en ésta nueva etapa que pronto comenzará, será muy distinto a lo que les escuchamos últimamente.

The Eraser es un álbum que nadie se esperaba y que, por lo mismo, resulta sorprendente. En realidad Thom Yorke no tiene necesidad de andar sacando discos como solista, puesto que tiene una gran libertad creativa dentro de la banda. Aunque ahora tenemos nuestras dudas.

Los rumores dicen que Yorke decidió lanzar éste disco porque ésas canciones no encajaban en el nuevo sonido que la banda buscaba, así que, en lugar de guardarlas en un cajón olvidado, le llamó a su productor de confianza, el gran Nigel Goodrich, para que le ayudara a grabarlas y mezclarlas.

El resultado es un sonido que tiene a muchos, incluyendo al autor de éste texto, muy confundidos. Suena mucho a Radiohead en la etapa de los discos anteriormente mencionados, pero a la vez no. Es obvio que la voz de Yorke nos remite al trabajo de Radiohead, pero el sentimiento es un tanto diferente.

¿Ya están confundidos también? Permítanme explicar el sonido de manera más sencilla. Pianos sutiles, sonidos, ruidillos, atmósferas densas, etc... y la gran voz de Thom Yorke justo en el centro de todo. ¿Suena a Radiohead? Sí y no. Si suena en el sentido de que existe el mismo sentimiento claustrofóbico y melancólico que tiene la banda de Oxford, pero no es lo mismo, es aún más oscuro, depresivo.

Pero entonces, ¿qué le hace falta a éste álbum para ser la gran maravilla de 2006? Tiene excelentes canciones como The Eraser, The Clock, la exquisita Atoms for Peace y la conmovedora And It Rained All Night. ¿Qué le falta?

Parafraseando a Julio Martínez (y sólo por el hecho de que estoy en total acuerdo con él): "Sólo le falta una cosa para ser una pieza inolvidable: Radiohead".

Sitio Oficial: www.theeraser.net
Algunas otras canciones aqui.

Música: Eufemia


Eufemia
Compresor
MDT, 2006

Cualquiera pensaría que el fantasma de Nirvana y Kurt Cobain desaparecería con el tiempo, sin embargo, es obvio que en muchas partes del mundo su influencia aún sigue presente y se mantiene pura, es decir, no se ha fusionado con otras influencias como ha sucedido con otras bandas-leyenda.

Lo anterior no es nada bueno. Si quisiéramos escuchar la música de Nirvana, seguro que preferiríamos escuchar a Nirvana y no a un grupo que quiere sonar como ellos.

Éste es el caso de Eufemia, que no oculta sus raíces grunge en su disco debut Compresor. Se trata de una colección de 12 canciones que son fácilmente comparables con el trabajo de Cobain, y, por lo mismo, carecen de ése sonido propio que una banda necesita para llegar a algún lado.

Quizás un track rescatable sea 1.2, cuya letra es una fantasía cyber-punk y cuya música por momentos remite a los Pixies (los cuáles eran una de las influencias en la música de Cobain). No es la octava maravilla, pero está buena.

Muchos nos quedamos atascados en los 90's y estamos siempre ansiosos de escuchar música que nos recuerde a aquella vieja época, ésto está medio en ésa onda. Lo cierto es que habrá que esperar a que salga su segundo álbum y que encuentren un sonido propio.

Mientras tanto, si se sienten melancólicos, mejor escuchen a Nirvana, a los Violent Femmes, a Veruca Salt, etc.

Sitio Oficial: www.eufemia.net

MP3: 1.2

13.7.06

Fraud in the 2006: breve reflexión sobre el proceso electoral


Quisiera disculparme con todos ustedes por haber participado invitándolos a votar el pasado 2 de julio. Las elecciones en México dejaron mucho que desear.
No sé si exista fraude o no. El hecho es que yo estuve en una mesa de escrutinio y cómputo en donde se contaron los votos provenientes del extrangero. En todas las mesas (lo sé, porque me dí mis vueltas por todos lados a ver cómo iba la cosa), el candidato Andrés Manuel López Obrador iba a la cabeza.
No interpreten ésto como proselitismo, de hecho yo no voté por ninguno de los candidatos, anulé mi voto y, viendo cómo están las cosas, creo que hice bien.
Lo que no está bien es que el IFE, televisa y no sé quién más (incluyéndome a mí) estuvieran dando lata con que fueran a votar y participaran en el proceso, sólo para que no hubiera suficientes boletas en algunas casillas y para que, al final, la gente se sintiera engañada y manipulada.
Que Dios nos perdone a todos...
bien podríamos llamarla, Fraud in the 2006

Clásicos del cine de culto: Deep Red


Profondo Rosso
Dir: Dario Argento
Rizzoli Films, 1975

Terror psicológico, terror explícito, terror sobrenatural. Terror en la forma en que se lo imagínen.

El maestro Dario Argento nos deleita con su obra maestra Rojo Profundo (Deep Red, Profondo Rosso) en el que no sólo demuestra su increíble talento para la dirección, sino también como guionista.

La película está dirigida excelentemente y está plagada de momentos del más puro gore (el nombre se refiere obviamente a la cantidad de sangre que hay en la película). Aún a mitad de la década de los 70's y sin los efectos especiales con los que el cine cuenta hoy en día, Argento logra mantener una atmósfera aterrorizante durante las casi dos horas que dura la película.

Aquí no hay monstruos de otro planeta o zombies devoradores de cerebros, sino la simple demencia humana, el simple desvarío de la conciencia que lleva a algunas personas a perpetrar actos terribles. El suspenso de no saber quién es el asesino y en dónde va a atacar a continuación mantiene al espectador muy atento todo el tiempo e, incluso cuando se supone que ya se ha descubierto la verdad, aún faltan algunas piezas para completar el rompecabezas.

Debo hacer dos advertencias a quienes deseen ver ésta película:
1. Tomen muy en cuenta que es una película de 1975. No esperen ver derramamientos de sangre con mucho realismo o intrépidos movimientos de cámara. Tomen en cuenta que el terror necesita de su ayuda para apoderarse de ustedes. Si ven la película con la intención de criticar su estilo y su forma, mejor ni la vean.

2. Véanla en la noche, sólos y con las luces apagadas. Ésto ayuda muchísimo a fomentar la atmósfera que seguro mi suegro el señor Argento quería generar.

Vale la pena mencionar que las actuaciones son muy buenas, pero las mejores son las de Clara Calamai como Marta y Gabriele Lavia como Carlo, siendo éste último el segundo mejor actor que he visto interpretando a un borracho (obviamente el primero es Pedro Infante).

Armense de valor, agarrense las tripas y prepárense para ver mucha sangre. Luego consigan ésta película en DVD que incluye fotos, carteles, biografías del director y algunos de los actores, entre otras cosas. Luego esperen a que el sol se oculte, apaguen todas las luces (asegúrense de que no hay ningún asesino en los alrededores) y disfruten de uno de los mejores clásicos del cine de culto.

Libro: El fin de la pornografía


El Fin De La Pornografía
Ricardo Chávez Castañeda
Editorial Sudamericana

La pornografía está basada en los penes. No hay duda de ello.

Las producciones pornográficas lésbicas no se enfocan a ése mercado en particular, sino que también se hacen pensando en el gusto de los hombres. De modo que, incluso en las películas pornográficas en las que no debería haber ni un solo pene a la vista, tenemos la presencia de dildos o consoladores con formas diversas, pero siempre haciendo referencia a un pene.

Sin embargo, la sociedad en general está basada en un culto a la virilidad masculina y a su expresión más importante: un pene.

Los programas televisivos, las revistas, el radio, todo está encaminado a satisfacer el apetito sexual del segmento masculino de la humanidad, es decir, todo está encaminado a hacer que los penes se pongan erectos.

Mujeres en bikini en los comerciales, imágenes de mujeres en ropa interior en las revistas, locutoras con voces sensuales en la radio... podríamos pensar que también se trata de satisfacer el apetito sexual de las mujeres mostrando torsos desnudos y grandes músculos aquí y allá, pero ¿acaso no se estará más bien satisfaciendo el apetito sexual de los homosexuales?

Finalmente todo va encaminado al instinto sexual de los hombres porque es más poderoso que el de las mujeres. Es algo difícil de explicar, pero es algo muy obvio. Los hombres somos capaces de comprar una revista nada más porque sale Fabiola Campomanes semidesnuda en la portada, somos capaces de ver una novela de Televisa nada más porque queremos ver el increíble escote que trae una de las actrices o porque queremos ver la blusa mojada de Ludwika Paleta...

Éste es un libro difícil, no por ser confuso, sino por el sinnumero de interpretaciones que uno le puede dar a lo que lee.

El protagonista se despierta un día sintiendo algo frío y muerto junto a su pierna, se levanta asustado, pensando que es una rata o algún animal muerto y se topa con la sorpresa de que se le ha desprendido su miembro viril, su pene, su verga.

En adelante, el libro nos lleva de la mano a través de la decadencia de éste hombre ocasionada por ése simple (aunque notoriamente importante) suceso y, más tarde, a través de la decadencia de una sociedad basada en el miembro masculino.

Lo anterior nos deja una interrogante: ¿cómo puede una sociedad basada en la idolatría de los penes, sobrevivir al hecho de que éstos comienzan a desprenderse de sus propietarios y, con el tiempo, se descomponen dolorosamente?

Y si piensan que nuestra sociedad realmente no idolatra a la verga como máxima expresión de vida, poderío, fuerza y sexualidad, tan sólo vean algunas películas pornográficas, algunos anuncios televisivos, hablen con algunas personas, lean algunas revistas, salgan un rato a la calle y se darán cuenta de que todo y todos rendimos honores al miembro masculino, o al menos, a nuestro propio miembro masculino.

En cuanto al estilo narrativo de Chávez Castañeda, hay que decir que maneja mucho el humor negro y que, en una de esas, en lugar de terminar asqueados ante la idea de perder su pene, van a terminar cagandose de la risa ante lo ridículamente necesario que éste es.

El Siguiente Tema Es: "Aren't You Tired of Talking About Sex"


Después de ver "Love Actually" (que más bien debería llamarse "Sex Actually", estoy cada vez más convencido de que mi amiga Elizabeth tenía razón. Los hombres pensamos en sexo todo el tiempo. No hay forma de escapar del embrujo de ésa hermosa y seductora palabra: SEXO.

Los grandes eventos en la historia han sido influenciados por los intereses sexuales de sus involucrados (no me dirán que Hidalgo y la Corregidora no tenían ondas o que Lennon dejó a los Beatles nada más porque Yoko mantenía una buena conversación). TODO, ABSOLUTAMENTE TODO en nuestro mundo es movido ya sea por el sexo o por el dinero (dejaremos el tema del dinero para otro momento)... y sólo porque con dinero se puede comprar sexo.

Casualmente resulta que hay algunos hombres que hacen arte. Casualmente el arte que crean está inspirado en... SEXO. Algunos de ellos escriben novelas para impresionar a las (y a los) intelectuales, otros pintan cuadros para atraer a las hermosas piernas de las críticas de arte, otros escriben canciones para llamar la atención de las chamaconas o nada más para echarse una guitarra encima y destilar sex appeal a lo bruto.

En fin, habemos algunos hombres que no sabemos ocultar nuestra fascinación por el SEXO. Aquellos que escriben canciones, de vez en cuando le dedican una canción al bello arte de coger.

¿De verdad hace falta decir más? ¡¡¡El padrino del SOUL!!!

Yo no sé ustedes, pero a mí desde el título me suena muy sospechoso. El geniecillo púrpura, como siempre, convenciendo a su musa de ocasión para entrarle al chaka-chaka.

Con letras del calibre de "We don't have to go to the pool if you want me to make you wet", ésta banda californiana nos deleita con un rock sucio y sexual pero con un gran sentido del humor.

Una historia que bien podría servir para un chiste de Polo Polo, pero aderezado con unas guitarras y unos coros enajenantes. Tres minutos bastan para narrarnos las increíbles aventuras que los hombres podemos vivir tan solo por una cola.

Por último algo parecido a lo que quería hacer con el proyecto TU PUTA MADRE. Una parodia a una canción muy bonita que los de MTV utilizaban para burlarse de los nerds. Ahora convertida en toda una oda al sexo. Apuesto a que no pueden aguantarse la risa durante la canción... y si sí, pues qué aguados... Dedicada para el que quería tirarse a Laura (jajajaja)