7.8.06

Música: Mates of State


Mates of State
Bring It Back
Barsuk, 2006

La interpretación que uno le da a la música varía mucho dependiendo del estado de ánimo en el que se encuentre mientras la escucha. Eso no es nada nuevo. Ya deberían saberlo todos y, ahora que lo pienso, no tuvo mucho caso que lo repitiera en ésta ocasión.

Conozco personas que dicen que hay canciones que los hacen ponerse alegres o superar sus problemas. En su mayoría se tratan de canciones alegres que bien pueden pertenecer al género pop o no (en realidad yo tengo la idea de que todas las canciones alegres son pop por naturaleza).

Sin embargo yo tengo un problema con ésas canciones alegres. No es que no me gusten, es como con cualquier estilo musical, hay algunas que disfruto bastante y otras que me parecen desastrosas. El problema es que no me hacen sentir más alegre ni siento que me ayuden a resolver mis problemas.

Simplemente mi interpretación de ellas se basa en mi estado de ánimo. Si estoy alegre (no eufórico, sino simplemente, de buen humor) me suenan a canciones hermosas que me acompañan a realizar lo que sea que tenga que realizar en ése momento. Escucho los pianos, los sintetizadores y demás cosas y me parecen bellísimos.

Cuando estoy enojado por una u otra razón (debo decir que lo estoy mientras escribo éstas líneas), las canciones me suenan igualmente hermosas, pero sus elementos me parecen más agresivos y fuertes. El piano suena más lúgubre que de costumbre y comienzo a sentir el odio que el baterista debe sentir para pegarle tan duro a los tambores. Las voces suenan más fúricas y todo en general se une en un momento catártico en el que dejo salir poco a poco algo de ése enojo que traía dentro.

La tristesa es distinta. Todo suena triste cuando uno está triste. No sé cómo le hacen algunas personas para dejar atrás la tristesa escuchando una canción alegre... a mí no me sale. Decía Olallo Rubio que cuando una persona está triste y escucha una canción alegre (y viceversa), hace corto circuito (de ahí que durante la navidad existan más suicidios que en cualquier época del año). Yo creo en éso. Es obvio. Cuando estás deprimido necesitas algo que te diga "está bien que te sientas así, no eres el único" y no algo que diga "deja de sentirte así y párate a bailar, ¿qué no ves que todo el mundo está feliz?

La música del matrimonio formado por Kori Gardner y Jason Hommel es ésa clase de música pop alegre, pero creada con imaginación y mucho talento. Bring It Back es el cuarto álbum de los Mates of State y es el que los está dando a conocer fuera del círculo underground en el que se desenvolvían anteriormente.

Es música que, si están deprimidos, es probable que haga corto circuito en sus cerebros, si están alegres les va a parecer bellísima y, si están enojados, van a disfrutar de cada aporreo en la batería y de cada melodía en el piano...

De cualquier modo, sea cual sea el estado de ánimo en el que se encuentren, el talento de éste dueto es innegable. Las armonías vocales en cada canción son las que sacan a flote todo. La distorsión de la guitarra en For The Actor, la genialidad de Fraud In The 80s y la dulce melancolía de Like U Crazy (que en momentos recuerda a los Dresden Dolls, pero sin tanta loquera).

De repente es demasiada dulzura, pero se contrarresta bien gracias a la baja fidelidad de las canciones y a la sabia utilización de los instrumentos (nunca son demasiados). Sin duda, uno de los mejores discos de pop experimental de lo que va del año.

Sitio Oficial: www.matesofstate.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dios, Mates of estate me encantan, estoy totalmente de acuerdo contigo también en tu teoría sobre los estados de ánimo.